El Restaurante Cascada del Hotel Vulcano, es una terraza de interior, ubicada en el amplio y altísimo Lobby. Un pulmón verde dentro de un marco arquitectónico puramente blanco, que ejerce de anfitrión y se inspira de un recurso natural propio de las casas tradicionales canarias: los grandes helechos colgantes en los patios, que aportan frescor y belleza. Renunciando a la idea común de un espacio para todas las comidas, el Hotel Vulcano, apuesta por un concepto en el que cada comida tiene su espacio, su línea de estilo y su ubicación, dando más opciones y más relato a la experiencia del cliente de beber y comer. El contexto y el interiorismo son argumentos para el concepto y el objetivo. Tanto el mobiliario principal, como la iluminación son especialmente sutiles y se ha cuidado especialmente que las formas sean circulares para seducir y conseguir la atmósfera de intimidad que requiere una cena agradable en un hotel vacacional. Teniendo en cuenta la altura del espacio, el frío del color blanco y el verde que refresca, se buscaron piezas y acabados que aportaran calidez, delicadeza, cercanía y vínculo. Este proyecto es un ejercicio de equilibrio de temperaturas, volúmenes, color y arquitectura del espacio. El color mandarina es el punto necesario de chispa para dar ritmo al ambiente y elevar también el tono de las cenas, como preámbulo de la diversión nocturna.